Agenda

EL COFyBCF CON TODO

En el marco de la presentación del Plan de Desarrollo Económico de la Ciudad, donde la Salud es uno de los sectores estratégicos definidos en el plan con potencial de crecimiento futuro, el Colegio Oficial de Farmacéuticos y Bioquímicos de la Capital Federal recibió el jueves 19 de septiembre una visita de representantes del Ministerio de Economía y Finanzas, del Ministerio de Salud de la Ciudad y de legisladores de la Ciudad.
Las autoridades presentes fueron Martín Mura, Ministro de Economía y Finanzas; Daniel Ferrante, Subsecretario de Planificación Sanitaria; Manuel Pascual, Subsecretario de Desarrollo Económico; Inés Butler, Directora General de Estrategia Productiva; Victoria Roldan Méndez (anteriormente presidente de la Comisión de Salud) y Lía Rueda, ambas legisladoras.
Una nutrida y calificada sala encabezada por las nuevas autoridades del COFyBCF acompañó a la visita, y se dio lugar a la exposición de numerosos asuntos que ocupan la agenda corriente del Colegio, incluyendo la Emergencia Sanitaria y problemas atinentes a la defensa de la profesión.
Se planteó retomar un Convenio de Cooperación con el Ministerio de Salud de CABA pendiente de instrumentar desde el 2016, y se resaltó la representatividad del Colegio sobre un universo de 4500 farmacéuticos y 3500 bioquímicos que hacen el día a día de los servicios de salud en el distrito.
Se planteó también construir en conjunto la matrícula de la ciudad, lograr el apoyo para los proyectos ya elaborados de ley del ejercicio de ambas profesiones e ir por el reconocimiento de los regímenes de certificación de especialidades ya en marcha desde el 2013, tema que con la afirmación de las incumbencias profesionales impactan en los aspectos regulatorios en la actividad de salud de la ciudad. Este tema fue expuesto al final como necesario de fino análisis dado la errático criterio del ex MSN (hoy Secretaría de Gobierno de Salud) para autorizar al ejercicio profesional, y la costumbre que se está haciendo de forzar por vía antirreglamentaria la habilitación de otras profesiones en temas que tiene que ver con la farmacia y la bioquímica.
Se hizo hincapié en las dificultades e incomodidades a que lleva la multiplicidad de agencias gubernamentales que trabajan separadamente en las exigencias de distintas habilitaciones, lo que fue respondido con la noticia de una esperanzadora tarea de gestión simplificada que está en proceso de implementación. Se puntualizó la necesidad a avanzar en una facilitación de los requisitos del SEDRONAR para la autorización del manejo de sustancias orgánicas que no se usan sino en pequeñas cantidades tanto en los laboratorios como en las farmacias.
Hubo un reclamo – por otro aún no contestado por las autoridades – en relación con la Res. Conjunta 4170 (junio 2019) que genera una situación de crisis e incompatibilidad con las jefaturas propias de los servicios tanto de farmacia como de esterilización y laboratorios a raíz de la designación de técnicos jefes.
Se puso de relieve por parte del COFyBCF la crítica situación por la que pasan unos 200 laboratorios de comunidad que tienen a cargo la responsabilidad de atender a unos 1.150.000 pacientes/personas físicas ambulatorios por año, una tarea que transcurre silenciosa pero que es efectiva y por su volumen de alto impacto social en la ciudad, que no obstante su importancia está llamativamente fuera del foco de atención de las autoridades sanitarias, constituyendo un sector mal e inadecuadamente retribuido, yendo así a la segura quiebra.
Se enfatizó en este punto la pesada indiferencia de la SSS para ejercer su responsabilidad a la hora de vigilar por una racional adjudicación de los recursos de salud en definitiva tomados de la población y por los que esos laboratorios también deben responder pagando inexorablemente los impuestos aunque no recibiendo la compensación adecuada, siquiera mínimamente digna. Como dato se expuso que en curso de estos cuatro años pasados, las EMP – haciendo un verdadero abuso de posición dominante – retacearon unilateralmente más del 50 por ciento de los recursos específicos que hubiera correspondido destinar a los laboratorios, inclusive a través de una cartelización de la que las autoridades no han tomado debida cuenta pese a las numerosas gestiones y reclamos.
En tono grave se expresó que por la propia ley de creación, el Colegio es colaborador de la Autoridad Sanitaria, y se llamó a potenciar esta desaprovechada condición por ejemplo trabajando – tanto farmacéuticos como bioquímicos – en la contención periférica de la patología prevalente, de innegable valor a la hora de racionalizar gastos y optimizar resultados con beneficios para todos. En este sentido se sugirió a las autoridades el desarrollo de un programa que ponga a los profesionales en una posición activa en intervención para la prevención y vigilancia epidemiológica.
Como solicitudes concretas, se puntualizó la utilización de crédito fiscal para el pago de impuestos y compra de equipamiento y la factura de crédito como mecanismo de financiación.
Se solicitó la moderación de los impuestos a publicidad, el reconocimiento de un “acto profesional” bioquímico y farmacéutico, la racionalización de la habilitación de farmacias respetando distancias mínimas como medida para evitar la saturación de servicios y la protección de farmacias pyme que igual que los laboratorios dan trabajo a un sinnúmero de familias, y que se cuentan como parte de la historia institucional y cultural de la ciudad como también a lo ancho y a lo largo del país.
Se debatieron generosamente los diversos temas. Las autoridades tomaron nota de las frondosas exposiciones, y expresaron claramente que ésta fue solo la primera reunión de una agenda que debe comprometer a un trabajo coordinado de aquí en más.
El clima de la reunión fue auspicioso y muy participativo. La misma se finalizó con un cerrado aplauso, celebrando también quizás por la energía con la que va comenzando la nueva gestión en el COFyBCF.