ENTREVISTA AL DR. ROSSI
NBU por ley, fruto de un trabajo en equipo. Ante un hecho trascendente, dialogamos con el Dr. Guillermo Rossi, presidente de la CALAB.
La norma legal ordena la actividad bioquímica en todo el país. La posibilidad de contar con esta herramienta surgió de la acción mancomunada de las instituciones profesionales. Los actores del sector salud deberán respetar las reglas de juego. El Nomenclador Bioquímico Unico integra todas las prácticas y significa un valor incalculable para la profesión.
– Recientemente el Nomenclador Bioquímico Unificado ha sido aprobado por ley.
¿Què significado le otorga?
– Efectivamente, en la ultima sesión del 17 de septiembre del año próximo pasado, salió finalmente aprobado el proyecto NBU en la Cámara de Diputados, donde estuvo trabada por algo más de un año, pero gracias a la intervención y perseverancia de CUBRA , CALAB y el COFyB, tenemos la añorada herramienta en etapa de reglamentación.
– ¿Cuáles son las etapas que vienen?
– El proyecto nace de una iniciativa de esta Cámara, hace un par de años cuando fuimos a golpear las puertas de la Senadora Liliana Fellner, para explicarle la urgente necesidad de ordenar el menú prestacional de la actividad bioquímica, ya que desde hace un par de décadas el Nomenclador INOS no es más que un listado obsoleto.
En el seno de CALAB, entendimos que la herramienta apropiada para reemplazar el viejo INOS era el NBU elaborado en el seno de la CUBRA, y es por ello que los convocamos para que defiendan y respalden el mismo.
Fue así que junto a la CUBRA emprendimos una serie de reuniones con la Senadora Fellner y sus asesores, quienes actuaron de manera impecable y ejecutiva, elaborando el proyecto y presentándolo en el Senado, donde se aprobó por unanimidad de todas las fuerzas políticas. Luego, quien sabe por que motivo (mejor dicho, sabemos bien quiènes y por què) lo cajonearon y trabaron en la Cámara de Diputados.
En esta segunda etapa gracias a la perseverancia de CUBRA, COFyB y CALAB finalmente se aprobó.
– ¿Còmo seguimos?
– Excelente pregunta amigo Walter. Es oportuno mencionar que todo este trabajo en equipo comienza detrás de una puerta que nos abre en la comisión de Salud del Senado el colega Dr. Félix Acuña. El hecho es que hace algo mas de 4 años, el proyecto de ley que regula la actividad de la medicina prepaga se venìa abajo. Se trataba en la Cámara o prescribía. Solo a un par de días de este plazo, el Dr. Acuña nos vincula con los Senadores Cano, Sanz y Fellner, quienes impulsaron y lograron aprobar la mencionada ley.
Una vez más el trabajo en equipo. Ahora bien, esta ley que contempla 2 ìtems con respecto a los prestadores nunca se aplicó por parte de quien ejerce el poder de policía: la Superintendencia de Servicios de Salud. La excusa era, entre otras, que al haber una innumerable cantidad de nomencladores (prácticamente cada prepaga tiene uno), es inviable su aplicación.
Y asì estuvimos todos estos años, merced al “sàlvese quien pueda”.
Volviendo a su pregunta. Con la vigencia de la herramienta NBU, la excusa del desorden reinante ya no es válida. Por ello, desde CALAB, estamos en acción judicial para que se haga respetar la ley de medicina prepaga. En lo que atañe a los prestadores: la existencia de convenios homologados con las partes y definición de aranceles consensuados. Ello es lo que sigue.
– ¿Cuál ha sido el rol de las instituciones bioquímicas para lograr esta aprobación?
– Su rol fue crucial. CALAB llevó la necesidad al Senado, CUBRA presentó y defendió la única herramienta aceptada y de hecho en uso por las principales obras sociales, incluida el PAMI; el COFyB junto a CUBRA lo destrabó de Diputados….Es decir un real trabajo en equipo que ordena la actividad bioquímica en todo el país.
– ¿Entiende que los diferentes actores del sector salud están dispuestos para las nuevas reglas de juego?
– Con respecto a los actores, si bien obras sociales a lo largo de todo el país ya lo adoptaron desde hace tiempo, la realidad es que por una cuestión: de a río revuelto ganancia de pescadores, el caos reinante respecto de la existencia de numerosos nomencladores impuestos por las empresas de medicina prepaga, nos ponía en una situación de indefensión que llevó al borde de la quiebra al sector. Percibiendo en muchos casos aranceles por debajo del costo operativo. No es una bravuconada. Es la realidad.
Hay que aceptar las reglas del juego, que no son impuestas por capricho, sino por una necesidad de equidad. En pocos días estará reglamentada la ley y sin dudas entraremos en una nueva etapa para el sector, tanto para financiadores como para prestadores.
Foto:Dr. José Oyhamburu, Dr. Félix Acuña, Dr. Alberto Casado, Dr. Jorge Alegre, Dr. Carlos Longo, Dra. Alejandra Arias, Dr. Guillermo Rossi.