ENTREVISTA A CLAUDIO COVA
En un contexto de transformación del sistema de salud, la Federación Bioquímica de la Provincia de Buenos Aires (FABA) consolida su rol en la gestión, la innovación y el acompañamiento a los laboratorios. Su presidente, el Bioq. Claudio Cova, analiza los desafíos del sector, la puesta en marcha de Qualium y el futuro de la bioquímica.
-¿Cuál es hoy el rol de la Federación Bioquímica de la Provincia de Buenos Aires (FABA) dentro del sistema de salud y en el acompañamiento a los bioquímicos?
-Hoy la Federación Bioquímica cumple un rol central como entidad gremial. Su principal función es la intermediación entre los financiadores y los bioquímicos, gestionando más de 100 convenios con IOMA, PAMI, prepagas y obras sociales. Además, acompaña a los laboratorios en toda su operatoria: desde la apertura hasta la gestión administrativa, facturación, liquidación y normas de trabajo. Actualmente nuclea a más de 1.500 bioquímicos y más de 2.500 profesionales en actividad, consolidándose como la entidad más importante del país en su especialidad.
-FABA ha atravesado distintas etapas a lo largo de su historia. ¿Qué aspectos destacaría de su evolución y cuáles son hoy sus principales líneas de trabajo?
FABA nació en 1960 como una entidad centrada en la intermediación. Con el tiempo, fue ampliando su estructura para acompañar integralmente al laboratorio. A partir de los años 90, con la creación de la Fundación Bioquímica y EMSA, incorporó programas de calidad, formación y provisión de insumos. Su evolución ha sido estructural, organizacional y administrativa, con una creciente profesionalización de la gestión. Hoy atraviesa un momento de expansión institucional.
-Recientemente inauguraron un nuevo edificio institucional. ¿Qué representa este paso para la Federación y para la comunidad bioquímica?
-El nuevo edificio, inaugurado el 24 de abril, representa un salto cualitativo. Se trata de un anexo de casi 2.000 m2 y 9 pisos, donde se centralizan áreas antes dispersas. Allí funcionará el corazón operativo de FABA: Facturación, autorizaciones online, auditoría, recursos humanos y atención al bioquímico. Esto permite mejorar la eficiencia, integrar procesos y fortalecer la capacidad de gestión.
-También se presentó Qualium, el nuevo centro de procesamiento. ¿Qué objetivos tiene este proyecto y qué valor aporta al sistema de análisis clínicos?
Qualium es el proyecto más importante en la historia de FABA y EMSA. Funciona en un edificio de 3.000 m2 y ya procesa alrededor de 24.000 tubos diarios, equivalentes a unas 70.000 determinaciones. Su objetivo es facilitar el acceso a estudios de alta complejidad con calidad, bajo el concepto “de bioquímicos para bioquímicos”. Está gestionado por profesionales en actividad, lo que le da un valor diferencial al proyecto.
-En un contexto de transformación tecnológica y cambios en la demanda de salud, ¿cómo ve la adaptación del sector bioquímico a estos nuevos escenarios?
-El sector bioquímico históricamente está un paso adelante en transformación tecnológica. Cuenta con sistemas de gestión desde hace décadas y programas obligatorios de control de calidad externo, algo único en el sistema de salud. FABA implementó sistemas de autorización y auditoría online desde fines de los años 90. Aunque representa entre el 5% y el 6% del gasto en salud, el sector marca tendencia en innovación.
-¿Cuáles considera que son los principales desafíos que enfrentarán los bioquímicos en los próximos años?
El desafío principal es adaptarse a los avances tecnológicos, especialmente a la inteligencia artificial. Sin embargo, la mayor preocupación es el contexto de un sistema de salud quebrado, sin planificación ni previsibilidad. En este escenario, el objetivo es sostener la actividad, mantener fuentes de trabajo, garantizar honorarios dignos y asegurar el acceso a la calidad y la tecnología.
-Finalmente, ¿qué visión tiene sobre el futuro de la bioquímica en la Argentina y el rol que debería ocupar dentro del sistema de salud?
El futuro está condicionado por la situación del sistema de salud. Aun así, el sector ha logrado sostenerse sin cierres significativos de laboratorios en la provincia. Desde FABA se destaca el rol de la gestión en mantener la cadena de pagos y la actividad. El desafío será sostener este equilibrio, adaptarse a nuevas tecnologías y seguir garantizando calidad y continuidad en la prestación bioquímica.



